E S T R A T O S
D E C O N C I E N C I A
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e s t r a t o s
d e c o n c i e n c i a
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A I C N E I C N O C
E D S O T A R T S E
(
POEMAS ESPERANZADORES )
A MANERA DE PROLOGO
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Cerca de donde vivo hay un pequeño estanque
con peces rojos y ranas; al borde tiene un lugar techado para sentarse y ahí
nos gusta ir para ver las ondas del agua, las nubes reflejadas y también los
árboles, y, a veces, a nosotros mismos... Así supe de su libro... Ahí, también,
lo supe a él, ya con su libro en mis manos.
Caminó / me caminó / me caminé...; tal vez,
incluso, nos proponga que nos caminemos, aunque esto último, no lo creo tanto,
por lo menos así expresado, porque Alfiar, entre las máscaras que pueda
quitarse, seguramente, no será la mayor la de buscar afectos o la de logrador de
conversos para sus propuestas...
Me caminó por todos mis rincones desde la
misma dedicatoria... Me emocionó: me destruyó y me reconstruyó con la belleza
formal y real de sus poemas y, muy pronto, dejaron de interesarme los aspectos
que, por hábito profesional, suelo considerar también. No es desde el dato
cultural, no es desde las condiciones formales desde donde se puede acceder a
estos poemas. Esto ocurre porque son poemas profundos y esenciales. Poemas que,
aunque escritos ahora, son eternos... eternamente reales, y es por esa falta de
"originalidad" por lo que son originales... Alfiar ha conseguido
percibir la belleza de lo real y ha sabido hacerla poema, libro... objeto para
la comunión.
Alejandro Togores
"El Rincón de la Tranquilidad",
Agosto 1991
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