“De nobis ipsis loquemus”
(Hablemos de nosotros mismos)
[Esta charla, dividida en tres partes, fue dada en la Logia Aborá de la Orden Rosacruz de Santa Cruz de
Tenerife durante tres miércoles de
Marzo-Abril de 1988.]
Parte 1ª
Hace algún tiempo, bastante, pues estudiaba en la facultad
de Granada, allá por la década de los sesenta, di una charla en el seminario de
Historia Moderna y Contemporánea de mi facultad, que tenía por título “Consideraciones sobre el tema del Hombre”.
Recuerdo que comencé aquella charla señalando que en nuestra cultura, que dice
tener una tradición humanista, exceptuando la etapa inicial del Renacimiento,
que recibe precisamente el título de Humanismo, raramente se ha hablado del
Hombre.
Y no se ha hablado, porque hacerlo supone enfrentar un
problema (ya lo he planteado aquí en otras charlas). Me refiero al problema de la Soledad. Y la Soledad constituye un
problema porque, para la manada, toda
soledad es culpable. Por eso, como ya señalé en aquella charla, cuando Kant
formula su “Crítica a la
Razón Pura”, también nos plantea en que consiste el
problema de lo humano.
Esta obra de Kant tiene por objetivo una investigación trascendental, siendo su clave central
llegar a una respuesta sobre si la Metafísica podría llegar a considerarse una
ciencia o no. La razón humana se ha visto perseguida desde sus mismos orígenes,
por propuestas que la propia razón le presenta como objeto de conocimiento,
pero que, a la vez, la misma razón se ve imposibilitada de contestar. Y la culpa de esta contradicción la tiene la
propia razón, pues ésta pretende elevarse a
cumbres más elevada. De resultas de esta incapacidad de la razón de responder a
sus propios planteamientos nació la Metafísica, aquello que está “más allá de la Física”.
(...)