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LA ESTELA
Un astrónomo y sabio iraní, Omar Jayyan (1048-1122), solía
escribir versos y los firmaba como Rubayat. En uno de ellos decía:
“El dedo que se mueve escribe;
teniendo una orden, avanza;
ni tu piedad ni tu ingenio
le harán retroceder para suprimir
media línea,
ni borrarán tus lágrimas una sola
palabra.”
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