<PUBLICADO EN LA GACETA DE CANARIAS EL
02/08/1992>
<PÁGINA>: LA
OTRA PALABRA
<TITULO>: La taza vacía.
<SUBTÍTULO>: Símbolo del hombre desapegado.
<FIRMA>: Alfiar
<ILUSTRACION 1>: ¿Quién beberá el contenido de nuestra copa
personal cuando la vaciamos?
<SUMARIO>: Si de vez en cuando no nos vaciamos de lo
que nos llena, ¿cómo podremos llenarnos de lo nuevo que surge a nuestro paso?
<CUERPO DEL
TEXTO>:
Cuenta la historia que
Nan-in, un maestro Zen, recibió cierto día la visita de un erudito, profesor de
universidad, que acudía a él para informarse acerca del Zen. En maestro le
invitó a tomar té y después de realizada la ceremonia de preparación, lo
sirvió, colmando hasta el borde la taza de su huésped. Y en vez de detenerse,
continuó vertiendo té hasta que la taza rebosó. El erudito profesor, asombrado,
no pudo contenerse y exclamó:
(...)



